Email Marketing Efectivo | Verdades, Mitos y Trucos.

Una de las frases hechas que he leído y escuchado por parte de varios gurús del email marketing es: “No le escribas a tu lista todos los días.” ¿Lo has leído? ¿Te lo han dicho alguna vez?

Supuestamente, las razones o argumentos para no escribir todos los días es que aburres a tus suscriptores, o te comienzan a marcar como spam, o se cansan y empiezan a darse de baja de tu lista.

Sin embargo, cuando una persona recibe un correo con contenido de gran valor, espera y quiere recibir más. La clave es esa: El Contenido. Por ejemplo, en mi caso hay un blog que sigo de un gran colega (Miguel Florido) y en el que estoy suscrito para recibir sus newsletter. A mí me encanta el conocimiento práctico que comparte en sus post semana tras semana, las herramientas y cómo usarlas. Voy varias veces a la semana a ver si hay algo nuevo, leo sus artículos más viejitos, los comparto en Twitter y ¿crees que si Miguel me mandara un correo con esos súper artículos y mega guias cada día yo no abriría el correo o me cansaría?

Siempre que el contenido de tus correos ayude a tus suscriptores a acercarse a sus objetivos no hay razón por la cual no le puedas enviar un correo todos los días a tu lista.

Otro factor que incide a la hora de derribar este mito es la calidad de tu lista. Si tus suscriptores son de calidad, personas realmente interesadas en ti, que te sigan, que sigan tu contenido, que les guste, que sean fans, entonces no habrá problema si decidieras enviarle un mail cada día.

Con este ejemplo quise derribar ese mito de “no escribirle a tu lista todos los días”. Realmente si tienes suscriptores de calidad y buen contenido perfectamente lo podrías hacer. Por supuesto que la frecuencia de envío de correos varía en función de los objetivos. Si por ejemplo haces un entrenamiento en video, puedes enviar cada día una nueva lección. Si envías correos de seguimiento los puedes enviar día por medio o tres veces a la semana.

Lo que quiero que tengas claro es que no debes tener miedo de escribirle a tu lista porque tu estarás aportando valor, estarás ayudando a tus suscriptores a lograr sus objetivos, o al menos a estar más cerca de ellos, y todo esto lo estarás haciendo de manera gratuita así que no habrá razón por la cual no quieran recibir tus correos.

Debes escribirle a tu lista con frecuencia. A mí me ha pasado que cuando dejo de mandar correos por un par de semanas, algunos de mis suscriptores van perdiendo el interés, es como que el “Engagement” se va apagando. Me doy cuenta por las aperturas de mis correos.

El Email Marketing para Vender

vender o no vender

Yo era de las personas que pensaba que al usar el email marketing para vender o promocionarse las personas se aburrirían o se irían de mi lista. Sin embargo he aprendido que siempre que se aporte valor en los correos, no hay razón por la cual no se pueda vender. A no confundirse: Hay que enfocarse en aportar valor, las ventas serán una consecuencia. Primero debemos escribir aportando mucho valor, brindarles un contenido que realmente los ayude y luego si, podremos incluir alguno de nuestros productos si los tuviéramos, o sesiones de asesorías, productos de terceros, etc.

No todas las personas se deciden al mismo tiempo, habrá quienes se decidan con los primeros correos y estarán los que demoren un poco más. Para eso son todos los correos que les enviamos aportando valor y conocimiento de manera gratuita, para ir reforzando la confianza.

Lo que la experiencia me ha enseñado es que no hay que tener miedo de mandar botones de compra, o links de productos para que nos compren. Me ha pasado cuando hacía marketing de afiliados que sabía religiosamente que entre el correo 15 y el 17 (30 días desde que se suscribían a mi página) se producían la mayoría de las ventas. Sin embargo eventualmente tenía ventas en los primeros 15 días.

¿Qué pasa cuando tus suscriptores se van de tu lista?

A todos nos pasa, nos ha pasado o probablemente nos pase y quizá en ese momento nos dé un poco de bronca que alguien se vaya de nuestra lista. Eso es lo que me pasaba a mi al principio, cuando no sabía nada sobre email marketing. Luego de realizar varios cursos y de tener una pequeña experiencia en el tema logré comprender que tenemos que aprender a dejar ir a esas personas que se dan de baja de nuestra lista.

Al comienzo de este artículo te conté que sigo un blog en particular que me gusta mucho ¿recuerdas? Podríamos decir que soy un fan de ese blog porque lo sigo, porque voy varias veces a la semana a leer los últimos artículos, porque comparto los post en las redes sociales, porque me anoto para asistir a los webinar o cursos, etc. Pero si por el contrario yo no fuera un fan, si no me gustase el contenido, si no lo compartiera, si yo no abriera los correos que me envían, no tendría sentido estar en su lista de suscriptores. ¿Entiendes a lo que me refiero?

Si alguien se suscribió a tu blog por curiosidad, por ansiedad del momento, por la razón que fuese, pero que luego no lee tus correos, no visita tu blog,  no le interesa lo que vendes, no te sigue, no tiene empatía contigo… ¿para qué quieres a ese tipo de suscriptor en tu lista?

Siempre es mejor dejar el botón con la opción de “darse de baja” a la vista y así facilitarle a ese tipo de suscriptores que nos dejen, en vez de conseguir que nos marquen como spam.

Tener una lista puede ser costoso, pero más costoso será tener una lista que no responda a tu contenido, que no abra tus correos y que no le agrade lo que tienes para aportar.

tipos de lista prefieres

 

En la imagen de arriba quiero mostrarte lo importante que es mantener y cuidar la calidad de la lista. Hay personas que tienen listas de 10.000 o más personas, pero no son suscriptores calificados, de ahí que sólo un 5% abra sus correos. Mientras que otras personas tenemos listas un poquito más calificadas y aunque sean más pequeñas, las tasas de apertura son mayores.

Deja ir a aquellos suscriptores que no quieren estar en tu lista y concéntrate en los que realmente les guste tu contenido.

Estructura de un correo

Mis correos tienen esta estructura. Siempre inserto una imagen del post al que hago referencia y debajo el cuerpo del mensaje donde hago una breve introducción de lo que trata el post e intento despertar la curiosidad de mis suscriptores. Hasta ahí nada del otro mundo ¿verdad?

Lo interesante es lo que está debajo de todos mis correos, ese contenido “Pre-escrito”. Ese contenido aparece en todos mis correos y es donde incluyo otros enlaces de lugares donde me interesa que mis suscriptores lleguen. Si actualmente vendiera algún producto o una asesoría sería en ese contenido pre-escrito donde colocaría los enlaces. Mi lista a la larga se acostumbra a ver esos enlaces en cada uno de mis correos por lo que no generan molestia alguna.

De hecho, si estás aportando valor en tus campañas de email marketing esos enlaces resultarán útiles para tus suscriptores. Si te fijas en mi caso, el primer enlace y resaltado en amarillo es un enlace para que mis suscriptores me puedan conocer mejor. Debajo tengo algunos regalos (plantillas) que son realmente útiles para mis lectores, y también los invito a suscribirse a mi canal de YouTube para no perderse ninguno de mis nuevos tutoriales.

Objetivos Claros

Cuando se hace email marketing se debe tener claro los objetivos. ¿Quieres vender? Las ventas no se hacen en el correo, se hacen en tu sitio web. Con el email construyes una relación, incrementas la confianza, fidelizas.

Al momento de pensar en el asunto de tu correo, tu único objetivo debe ser lograr que tus lectores abran ese correo. De igual forma, el cuerpo de tus correos deben tener como objetivo que tus lectores hagan clic en tu enlace.

Aquí la creatividad y el ingenio juegan un papel fundamental ya que no se trata de poner como asunto cualquier cosa sólo porque llame la atención. En mi caso, como seguramente sepas si estás suscrito a mi blog, cada martes envío un email a mi lista compartiendo mi último artículo del blog. Hace poco envié un correo un viernes con el asunto “¡Sorpresa!” y ese mail tuvo una de las aperturas más altas.

apertura correos

¿Por qué pasó esto?

  1. Mis suscriptores están acostumbrados a recibir mis correos los martes
  2. La palabra “sorpresa” así solita generó mucha curiosidad.

Más allá de si vamos a vender o sólo a compartir contenido de valor en uno de nuestros correos el único objetivo al pensar en escribir el asunto será que ese correo sea abierto. Así de simple.

Por otra parte, en el cuerpo del mensaje el único objetivo es que los lectores hagan clic en el enlace. Como te dije antes, en el correo no se vende, así que el objetivo es llevar a esa persona a tu página de venta, tu página de captura, tu canal de suscripción (YouTube por ejemplo), etc.

En el primer párrafo lo mejor es colocar el beneficio inmediato que van a tener tus lectores por hacer clic en tus enlaces. Siempre es aconsejable colocar imágenes, al menos una. Si te fijas en el ejemplo de mis correos verás que incluyo 3 imágenes: La imagen relacionada con el post, la imagen de mi firma y el botón que dice ir al blog es un gif animado 😉

Estrategias que me han funcionado

En el pasado cuando hacía marketing de afiliados el email marketing era una de mis herramientas principales, desde donde generaba esa relación necesaria con mis clientes, aportaba valor y desde donde me comunicaba todas las semanas con mis suscriptores.

Una de las estrategias que mejor me funcionaba en mis campañas eran las historias.

Las historias colocan a nuestros prospectos en un modo mucho más receptivo en el cual a nosotros nos resulta más fácil “llevarlos” hacia donde queremos e influir sobre ellos con menor esfuerzo.

Redactar pequeñas historias sobre casos o situaciones que tuve con otros clientes hacían parte de los cuerpos de mis correos y funcionaban porque en esas pequeñas historias los suscriptores se veían reflejados o sentían que aquella situación que les narraba era muy similar a su situación actual o a una situación que también vivieron y así lograba que se sintieran identificados. Luego era más fácil influir (en el buen sentido) para lograr que hagan clic en el enlace hacia la página de venta.

Colocar preguntas y respuestas dentro de esas pequeñas historias también es un muy buen recurso. Las anécdotas de cosas que me han pasado a mí también me funcionaban muy bien, encuadrar historias de situaciones por las que tuve que pasar me ayudaban a lograr esos clics en los enlaces porque generaban en quienes lo leían eso de “uy, a mí me pasa lo mismo” y ¡pum! Hacen clic para ver más.

¿Hay una fórmula mágica para el email marketing?

No creo que sea mágica, pero si existe una fórmula llamada A.I.D.A. que inventó un austríaco llamado Paul Lazarsfeld y que le puso ese nombre debido a una serie de pasos que se debían hacer para vender. Esta fórmula aplica al marketing con correo y los pasos son los siguientes:

aida

Espero que estas estrategias y sugerencias te sean muy útiles. Crear una lista no se hace de la noche a la mañana, una relación con tus suscriptores tampoco se logra en un parpadeo, lleva tiempo y constancia, pero sobre todo valor, contenido de mucho valor y soluciones a posibles problemas.

Como recomendación final no mandes un correo que tu no leerías y mide siempre. Si no mides no puedes optimizar, ni saber si lo estás haciendo bien o no.

Gracias por haber llegado hasta aquí, te invito a suscribirte a mi blog desde el formulario de la barra lateral (si estás en tu móvil desde la parte inferior) y así puedas recibir el próximo martes un correo donde te compartiré un nuevo artículo aquí en mi blog.

Antes de irte te pido 2 favores. Si 2, uno por cada 1000 palabras del artículo (jeje). El primero es que me cuentes en los comentarios si aplicas el email marketing como herramienta y que objetivos logras o quieres lograr usándolo.

El segundo favor, si te animas, es que compartas este artículo en tus redes, se generos@

Hasta el próximo martes. Muchas gracias.

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